Edición 46
Fue amado y odiado, rígido, duro, intransigente, hábil, capaz y vi- sionario, pero lo que mejor hizo Jobs fue persistir. Apple nunca dejó de ser su target, como nun- ca en su cabeza dejó de ser de él. La golden age llegó entonces, IPod, IPhone, Imac y todos los I que le acompañaron hasta sus últimos días, dieron cuenta de la consistencia que tiene pensar en un propósito y nunca dejar de mirarlo a los ojos: El diseño no es solo lo que se ve y lo que se sien- te. El diseño es cómo funciona. Steve más allá de sus logros pomposos Descalzos, excéntricos, osados y destemplados, así fueron los primeros años de Steve Jobs acercándose a la tecnología y al mundo de las Startups. Con una hija no reconocida, una ex pare- ja silenciada, una juventud agu- da y explorada, Steve pasaba sus días dedicando tiempo a conec- tar sus espacios de silencio, con las ideas que de ellos provenían. Solía quedarse pegado y pe- día cumplir con plazos que iban más allá de los límites huma- namente posibles si la calidad era el resultado esperado final. Lo que vino después es equiva- lente a subir en una montaña rusa de sube y bajas, volteretas, cambios de sentido y dirección, que no hundió a Steve, sino lo hizo más consciente y robusto intelec- tual y aparentemente también emocionalmente. Pese a haber sido expulsado por el directorio de su compañía, con el paso de los años, en otra etapa e inmer- so en otro de sus proyectos, que indirectamente producía mate- rial interesante para ser conside- rado por empresas como Apple, NeXT computers puso sobre él los ojos que necesitaba para que el equipo directivo de Apple le pi- diera volver a sus filas nuevamen - te como CEO de la compañía.
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