“Empieza haciendo lo necesario, después lo posible, y de repente te encontrarás haciendo lo imposible.”
San Francisco de Asís
Instala tu equipo de trabajo:
El equipo de oficina básico es: una computadora, una
impresora, conexión de banda ancha a internet, fax,
teléfono, tarjetas para visitantes y demás material de
oficina. En caso de que puedas invertir más te aconseja-
mos adquirir un escritorio y una silla de tu agrado.
Es clave tener una buena
conexión de Internet
Si tienes la oportunidad de trabajar desde casa, es
muy probable que tu negocio pueda desarrollarse
utilizando un ordenador con conexión a internet. En
ese caso, te recomendamos que no escatimes en
gastos y que instales una conexión a la red de cali-
dad, debes recordar que si esta falla, puedes perder
mucho tiempo y dinero al no poder desarrollar tu
trabajo con normalidad.
Habla con tu familia:
Un negocio basado en el hogar reducirá tu vida personal. Cambia tu horario de casa y afecta al resto de tu
familia. Antes de comenzar la búsqueda de tu negocio en casa, siéntate con tu familia y discute los cambios
que se producirán.
Cuando tu familia sepa lo que estás tratando de lograr y qué tipo de programación mantendrás, podrás crear
un nuevo horario para la vida familiar que funcione para ellos y tu negocio.
El espacio idóneo:
Que te animes a emprender desde casa no significa
que puedas trabajar en cualquier lugar, el salón,
la cocina y el dormitorio son espacios ideales para
descansar, pero no para trabajar.
Si quieres desempeñar tus labores con eficiencia y
tranquilidad, convierte una habitación en tu oficina.
No hace falta que sea una sala muy grande, lo im-
portante es que cuente con un buen escritorio, una
silla cómoda, una buena iluminación y los accesorios
necesarios para realizar tus tareas diarias.
Aprender a despejarse
En ocasiones, las personas que deciden emprender
desde casa sienten que no existe una separación
entre su vida personal y profesional al trabajar en
el mismo lugar en el que residen, pero despejarte y
olvidarte del trabajo al acabar tu jornada es vital.
Para conseguirlo, intenta salir de casa después de tra-
bajar, puedes ir al cine, tomar algo con los amigos, ir
al gimnasio o pasear por la ciudad. De esta manera
no estarás siempre encerrado en el mismo lugar y
podrás despejar tu mente.
Debes organizarte
Organizarse bien es vital para todos los empren-
dedores. No obstante, son muchos los empresarios
que, al trabajar en su hogar, no establecen horarios
y acaban teniéndolo todo patas arriba.
Recomendamos instaurar unas horas de trabajo,
respétalas y recuerda que no debes pasarte el día
entero frente al ordenador solo por trabajar en casa.
Delimita los acceso:
Este es uno de los pasos más importantes, ya que
debes aprender a separar tu vida laboral de la
personal a pesar de que ambas se desarrollen en el
mismo lugar. La mejor sugerencia es que hables con
tus familiares y les expliques que necesitas enfocarte
en el negocio, por lo que deben evitar entrar una y
otra vez a tu oficina.
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