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www.revistaemprende.clPasan demasiado tiempo pensando
y no suficiente haciendo
Son demasiado independientes
Igualan educación con inteligencia
Sitúan estar en lo cierto
por encima de todo
Subestiman las habilidades sociales
A veces abandonan, dejan de intentarlo
Siguen a la manada
“Debido a que pensar es algo tan fácil para la gente brillante, hacer
se convierte relativamente en algo más difícil. La investigación y
planificación son geniales en la moderación, pero pueden ofrecer
la peligrosa ilusión de progreso”, dice el emprendedor de Silicon
Valley Chris Yeh. Las personas inteligentes que son perfeccionistas
pueden verse atrapadas en este tipo de aparentemente productiva
procrastinación y a menudo deambular sobre pequeños detalles
más que finalizar proyectos.
La gente inteligente puede fallar en desarrollar sistemas sanos
de apoyo que todo el mundo necesita que tengan éxito. “Sin un
buen sistema de apoyo, cualquiera puede empezar a deslizarse
por una ladera cuando encuentra una dificultad, apreciar
erróneamente algo mayor, o caer víctima de engaños de otros”
afirma Andrea Martin. “¿Cómo desarrollas un buen sistema de
ayuda? Metódicamente sitúate a ti mismo en la compañía de gente
más madura, benevolente y competente que puedas encontrar.”
Un pedigrí académico alto puede hacer que alguna gente piense
que el lugar donde alguien obtuvo su título académico refleja
cómo de brillante es, dice Liz Pullen, socióloga. En muchos casos,
un título de una universidad de élite representa un gran logro,
pero hay incontables situaciones en las que aquellos que no se
graduaron en una universidad están más cualificados para un
trabajo por su experiencia en el mundo real
.
Muchas personas brillantes se dejan llevar por una peligrosa
combinación de ego y lógica y se comportan como si estar en
lo cierto todo el tiempo fuese algo apreciable. Es malo cuando
discuten sobre un punto del que estánmal informados, pero puede
ser incluso más embarazoso para ellos cuando insisten en discutir
hechos contra las arraigadas creencias de alguien.
Gente cuya inteligencia le ha ayudado a llegar a un nivel de éxito
pueden llegar a ser vagos. “Esta gente inteligente falla en desarrollar
aún más sus talentos naturales y finalmente cae en favor de otros
que, con menos talento inicial, no estaban tan interesados en ser
listos y en su lugar pasaronmás tiempo practicando”, afirma Semel.
Algunas personas inteligentes no reparan en que el intelecto es sólo
un elemento para alcanzar el éxito y que las conexiones personales
lo son todo en el mundo profesional. “Nunca intentan mejorar sus
habilidades sociales, aprender a crear una red de contactos, o auto
promocionarse, y a menudo ridiculizan a la gente que domina
estas áreas”, declara Semel.
Un miembro de Venture for America, Andrew Yang escribió
bastante sobre la tendencia de los graduados universitarios yendo
hacia las mismas pocas industrias equiparadas con “conseguirlo”,
como finanzas y consultoría, en lugar de seguir sus pasiones. El
emprendedor neoyorkino Lee Semel coincide: “Muchas personas
brillantes a veces parecen ser seguidores, probablemente porque
crecen pasando demasiado tiempo complaciendo a otros ya sea
académica o extracurricularmente que nunca se dan cuenta de en
qué quieren trabajar o en probar algo único.”
“El fracaso derrota a los perdedores e inspira a los ganadores”.
Robert T. Kiyosaki.
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